Sin IVA Con IVA

Las vacaciones han terminado, las maletas vuelven al armario y el coche regresa a su rutina habitual. Pero después de cientos o incluso miles de kilómetros, altas temperaturas, atascos, carreteras secundarias, polvo, arena o largos periodos estacionado al sol, nuestro coche también puede necesitar una pequeña vuelta a la normalidad.

Muchas veces revisamos el vehículo antes de salir de viaje, pero nos olvidamos de hacerlo al volver. Y precisamente después del verano pueden empezar a aparecer pequeños síntomas que merece la pena detectar antes de que terminen convirtiéndose en una avería.

Estas son 7 cosas que conviene revisar en tu coche después de las vacaciones de verano.

1. Neumáticos: empieza por donde el coche toca el suelo

Los neumáticos probablemente hayan sido uno de los elementos que más trabajo han realizado durante las vacaciones.

Kilómetros de autopista, temperaturas elevadas, el coche cargado con pasajeros y equipaje y algún que otro bordillo traicionero pueden acelerar su desgaste.

Al regresar conviene comprobar:

  • La presión de los cuatro neumáticos.
  • La profundidad y uniformidad del dibujo.
  • Posibles grietas, cortes o deformaciones.
  • Desgastes anormales en alguno de los laterales.

Recuerda que la profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 mm, aunque no hace falta esperar a llegar al límite para plantearse su sustitución.

Un desgaste irregular también puede ser la pista de otro problema, como una alineación incorrecta o algún componente de la suspensión en mal estado.

2. Sistema de refrigeración: el gran trabajador del verano

Si hay un sistema que se gana las vacaciones después de agosto, ese es el de refrigeración.

Con temperaturas exteriores elevadas, viajes largos y tráfico lento, elementos como el radiador, electroventilador, manguitos, termostato o bomba de agua tienen que trabajar especialmente duro para mantener el motor dentro de su temperatura correcta.

Después del verano es buena idea comprobar el nivel de refrigerante y prestar atención a posibles pérdidas.

También hay algunas señales que no conviene ignorar:

  • La temperatura del motor sube más de lo habitual.
  • El electroventilador funciona constantemente.
  • Aparecen manchas de refrigerante debajo del coche.
  • Hay que rellenar refrigerante con frecuencia.
  • La calefacción o climatización comienza a comportarse de forma extraña.

Un problema aparentemente pequeño en la refrigeración puede terminar provocando una avería importante si el motor trabaja a temperaturas excesivas.

3. Frenos: kilómetros, calor y peso dejan huella

  • Durante un viaje largo los frenos pueden enfrentarse a situaciones muy distintas a las del uso cotidiano: puertos de montaña, tráfico intenso, bajadas prolongadas o un vehículo mucho más cargado de lo normal.

    Una vez de vuelta, presta atención a cualquier cambio en su comportamiento.

    Ruidos al frenar, vibraciones, un pedal diferente al habitual o que el coche tienda a desviarse durante la frenada son motivos suficientes para realizar una revisión.

    Además de discos y pastillas, el sistema de frenado cuenta con numerosos componentes que también pueden presentar desgaste o averías, desde pinzas y bombas hasta servofrenos o módulos ABS.

    La DGT recomienda precisamente revisar el sistema después de los desplazamientos estivales y acudir al taller ante cualquier síntoma anormal. 

4. Batería y sistema eléctrico: el calor también pasa factura

  • Solemos relacionar los problemas de batería con el invierno, pero el verano también puede ser especialmente duro para ella.

    Las temperaturas elevadas aceleran su deterioro interno y el problema puede permanecer oculto hasta que, meses más tarde, llegan las bajas temperaturas y un buen día el coche decide que arrancar ya no entra dentro de sus planes. ?

    El RACE advierte precisamente de que las altas temperaturas pueden acelerar el envejecimiento de la batería.

    Si notas que:

    • El motor gira más despacio al arrancar.
    • Las luces pierden intensidad durante el arranque.
    • Aparecen fallos eléctricos intermitentes.
    • Se enciende algún testigo relacionado con el sistema de carga.

    conviene comprobar tanto la batería como el alternador y las conexiones eléctricas.

    Detectarlo en septiembre es bastante más agradable que descubrirlo una mañana de diciembre a las siete.

5. Aire acondicionado: ¿sigue enfriando como antes?

Probablemente haya trabajado horas y horas durante julio y agosto.

Si notas que ahora tarda mucho más en enfriar, sale poco caudal de aire, aparecen ruidos al conectar el climatizador o simplemente ya no alcanza la temperatura que conseguía al principio del verano, merece la pena revisarlo.

Y no siempre se trata simplemente de "recargar el aire".

El sistema está compuesto por elementos como el compresor de aire acondicionado, condensador, evaporador, ventiladores, sensores y diferentes tuberías y válvulas.

Una pérdida de rendimiento puede tener varios orígenes, por lo que antes de empezar a cambiar piezas al azar lo recomendable es realizar un diagnóstico correcto.

6. Suspensión y dirección: especialmente si has salido del asfalto perfecto

Carreteras secundarias, caminos para llegar a esa cala estupenda que Google Maps juraba que era perfectamente accesible, badenes, baches y un maletero hasta arriba tampoco son precisamente vacaciones para la suspensión.

Después del viaje fíjate en posibles:

  • Golpes o ruidos al pasar irregularidades.
  • Vibraciones en el volante.
  • Tendencia del vehículo a desplazarse hacia un lado.
  • Balanceos mayores de lo habitual.
  • Ruidos al girar la dirección.

Amortiguadores, brazos de suspensión, manguetas, transmisiones, rodamientos o cremalleras de dirección son algunos de los componentes que pueden estar detrás de este tipo de síntomas.

Un ruido nuevo rara vez aparece porque el coche haya decidido incorporar su propia banda sonora.

7. Haz una inspección visual bajo el capó

Por último, una de las comprobaciones más sencillas puede ser también una de las más útiles.

Con el motor frío, abre el capó y echa un vistazo.

Busca posibles manchas, pérdidas de líquidos, conexiones sueltas, manguitos deteriorados o cualquier cosa que haya cambiado respecto a lo habitual.

Comprueba también los niveles de aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas siguiendo siempre las indicaciones del fabricante de tu vehículo.

Y mira debajo del coche después de haberlo dejado estacionado unas horas. Una pequeña mancha puede ser la primera pista de una fuga que todavía está empezando.

¿Y si durante la revisión aparece una pieza averiada?

Encontrar una avería no significa necesariamente que reparar el coche tenga que convertirse en una factura enorme.

En muchos casos es posible sustituir el componente defectuoso utilizando un recambio original usado procedente de otro vehículo, manteniendo la pieza diseñada originalmente para ese modelo y dando además una segunda vida a un componente perfectamente aprovechable.

En Arrausi Autoparts recuperamos y revisamos recambios originales procedentes de vehículos gestionados en nuestro Centro Autorizado de Tratamiento, para que puedan volver a la carretera en otro coche.

Desde motores, cajas de cambio o alternadores hasta compresores de aire acondicionado, radiadores, transmisiones, elementos de suspensión, carrocería y cientos de componentes diferentes.

Si necesitas una pieza, puedes buscarla utilizando marca, modelo y categoría, o localizarla directamente mediante su referencia.

Tu coche también merece una buena vuelta de vacaciones

Septiembre significa volver al trabajo, al colegio, a los horarios y a los trayectos cotidianos.

Para nuestro coche también.

Dedicar unos minutos a comprobar su estado después del verano puede permitir detectar pequeños problemas a tiempo y evitar que terminen convirtiéndose en una avería mayor.

Porque muchos coches todavía tienen muchísimos kilómetros por delante.

Y a veces solo necesitan la pieza adecuada para seguir sumándolos. ♻️

Comentarios (0)

No hay comentarios en este momento

Nuevo comentario

Estás respondiendo a un comentario

Producto añadido a la lista de deseos